Lo que les pasa a las maletas una vez despachadas siempre es una incógnita. Les ponemos una tarjeta con nuestro nombre y teléfono, les ponemos un candado para evitar que violen su intimidad, las envolvemos en un plástico protector para que no lastimen su exterior. Son pesadas, etiquetadas, escaneadas. Las vemos alejarse por la cinta transpontadora, vemos como son engullidas, desaparecen de nuestra atenta mirada y no las volveremos a ver hasta llegar a destino... siempre y cuando no hayan decidido alejarse de nosotros, cansadas de tanto control. En algunos vuelos, las maletas son manipuladas hasta entrar en el avión una por una, paseando por la pista subidas en un vehículo, conducido por un aspirante a piloto de carreras de coches, a la vista de todos , incluidos los viajeros que ya han embarcado. Y allí están ellas, bajo el sol... bajo la lluvia.... nooo!!. Bajo la lluvia nooo!!...ESA ES MI MALETA! QUÉ SE ESTA MOJANDO! QUÉ ALGUIEN LA TAPE!!.
Allí está ella, fiel, esperando, y aunque esté empapada y desamparada, junto a otras ciento de maletas, comprobamos que sube al mismo avión y en nuestro destino común nos reencontraremos para continuar con nuevas aventuras. Respiremos tranquilos. La maleta viene con nosotros.

Què descansada vida la del que huye del mundanal ruido, y sigue la senda por donde han ido, los pocos sabios que en el mundo han sido...
ResponderEliminarAsì pensaba el pasado 26 de diciembre cuando confiando en Pluna despachè mis valijas (asì las llamamos en el Rìo de la Plata) para que llegaran conmigo, en la panza del aviòn, al Uruguay.
Pero llovìa y llovìa, y de repente, apareciò de entre las nubes el carrito, el tractor con dos vagones repletos de maletas (valijas), el primero al descubierto, el segundo con un techo.. je! a mi maleta la vì, la distinguì entre otras cientos similares, pero no podìa dejar de mirarla, y ver còmo ella disfrutaba de la lluvia... cual revancha sutil a años de cargarla y despacharla solita.
Y el señor del tractor se tomò todo el tiempo del mundo para subir las maletas al aviòn... y la lluvia continuaba...
Como me contaron que decìa mi suegra "es agua, el agua no mancha", serà asì?
El blog es increìble! gracias! besos, Joe